PRESOS POLITICOS

No es lo mismo decir “presos políticos” que “políticos presos”.

Todos queremos que haya justicia, y en nuestro sistema, el encargado de brindarnos justicia es el poder judicial, lo que no quiere decir que el poder judicial siempre haga justicia, o que siempre sea justo.

Por ello existe el “debido proceso”, que es uno de los principios de la justicia que busca proteger a los acusados de los abusos de las autoridades y permitirles la defensa de sus derechos.

Hoy en Argentina, y en toda la región, se están apresando a políticos y activistas opositores a los gobiernos sin respetar el “debido proceso”.

Nadie que quiera de verdad la “justicia” debería festejar la privación de la libertad de una persona sin que se haya cumplido el debido proceso. Esto es, entre otras cosas, sin que se haya respetado su principio de inocencia, su derecho a la defensa, y sobre todo, sin que se le hayan probado los hechos de los que se lo acusa.

No es justo que se sentencie, ni que se juzgue, ni mucho menos que se prive a a nadie de su libertad sin que hayan pruebas. Y esto vale tanto para la pedofilia como para cualquier otra cosa. Para los “amigos” como para los “enemigos”.

Muchas veces, aunque se cumple el debido proceso, las sentencias son injustas, y es por ello que existe la posibilidad de apelar, para que entonces un tribunal de superior jerarquía revise, y así intentar evitar las posibles injusticias en un sistema imperfecto y formado por personas.

En Argentina no solo no se respeta el debido proceso, si no que además el gobierno presiona a los jueces por todas las vías posibles y bombardea de lleno la posibilidad de tener tribunales independientes.

Apenas asumido, el presidente, “por error” y vía DNU, designó a dos miembros de la Corte Suprema de Justicia, y por mencionar solo un caso más entre tantos, en Jujuy, Morales modificó el Superior Tribunal de la provincia y le agregó cuatro miembros, ninguno de ellos cuenta con el camuflaje mínimo esperado de “independencia”, incluso dos de los nuevos miembros fueron diputados de cambiemos que votaron la ampliación del tribunal.

Pareciera que estos actos de gobierno estuvieran hechos a medida para generar desprestigio del poder judicial y de los acusados. Pareciera que nuestros “representantes” ni disimulan su interés por destruir la justicia.

Sin tribunales independientes y con revanchismos, nunca podremos aproximarnos realmente a como fueron las cosas.

En una de las imágenes, un “grafiti” escrito frente al cementerio de la Recoleta dice “Michel Temer, Argentina te ama”. Quien lo escribió, y a quien de seguro la justicia no le importa nada, de seguro sabe que, tras los abusos del poder judicial cometidos en ese país, es muy probable que ciertos actores locales se vean envalentonados para profundizar el mamarracho aquí. Y es por ello que, a quienes si nos interesa la justicia, debemos repudiar todo acto de destrucción de la misma, y decir como en la otra imagen, también reflejo de estos tiempos, tomada en la plaza de Cataluña en Barcelona “LIBERTAD A LOS PRESOS POLITICOS”.

Si a la justicia. No al odio.

Fotos y nota: Saime Rej