Por un departamento ajeno: Lula no puede ser candidato e iría preso

La justicia brasileña decidió rechazar en una votación muy ajustada de 5 contra 6 miembros el habeas corpus presentado por la defensa del expresidente Lula Da Silva.

Esto quiere decir que la corte determinó que Lula debe empezar a cumplir con la condena que jueces inferiores le otorgaron, pero no quiere decir que la corte se haya expedido sobre el caso en si, eso todavía no llegó a ellos. La defensa de Lula planteaba que el exmandatario debía permanecer libre hasta que se agoten todas las instancias judiciales que podrían determinar la inocencia del mismo. La corte determinó que debe empezar a cumplir su sentencia mientras tanto.

Se lo acusa de haber recibido como soborno un departamento que nunca recibió, que estaba comprando, pero de cuya compra desistió, justamente luego de que la empresa OAS (acusada de delitos de corrupción, y quienes denuncian que el departamento era un soborno para Lula) comprara la obra en ejecución del edificio en el que Lula y su mujer estaban comprando en cuotas “desde el pozo” un departamento.

 

Breve repaso de los hechos:

  • En 2005, el departamento de la discordia, ubicado en Guarujá, estaba siendo construido por la cooperativa Bancoop. La mujer de Lula en ese entonces decidió empezar a pagar cuotas para comprar el mismo “desde el pozo”.

 

  • En el año 2008, la empresa constructora OAS le compra a Bancoop el proyecto y prosigue con la construcción. Ante ello, pudiendo recuperar las cuotas ya pagadas, o terminar de pagar las mismas para finalmente adquirir el inmueble, la mujer de Lula decide dejar en suspenso la compra.

 

  • En enero de 2014 Lula visitó por única vez el departamento, y luego de eso desistió de comprarlo. Aquí surgen las diferencias en las versiones, la constructora alega que el departamento debía serle entregado al ex mandatario como supuesto soborno a cambio de garantizarle contratos con la empresa petrolera estatal Petrobras. La Situación suena extraña, debido a que ni siquiera eran ellos quienes empezaron con la obra, cuando Lula y su mujer si tenían interés en el departamento, además la constructora dice que Lula se encargó de eliminar las pruebas de estos hechos.

 

  • En 2015 la mujer de Lula desiste oficialmente de la compra mediante una nota, y solicita recuperar las cuotas pagadas antes del cambio de empresa constructora. El departamento nunca estuvo a su nombre, ni nunca lo habitaron.

 

  • En 2016 la policía allana el domicilio de Lula y se lo lleva por la fuerza a declarar, acusado de estafa, falsedad ideológica, organización delictiva y lavado de dinero por la “compra” de este departamento.

 

  • En 2017 el juez Moro, quien lleva la causa de Lava Jato lo acusa de haber recibido sobornos por supuestas modificaciones realizadas en el departamento, del que no era propietario, del que había desistido de comprar, pero que la constructora indica que debía entregarle como soborno, aunque en los hechos tampoco nunca se habría concretado.

 

  • En julio de ese mismo año, el juez lo condena a 9 años de prisión por corrupción y lavado de dinero, teniendo como único supuesto la acusación antes descripta de la empresa OAS. Lula apela la condena.

 

  • En enero de 2018 un tribunal superior confirma la sentencia de Moro y aumenta la pena a 12 años. Ante la posibilidad de que vaya preso, y de quedar inhabilitado para competir por las elecciones presidenciales de este año (en las que lidera las encuestas) su defensa presenta un habeas corpus, recurso mediante el cual intentaban que Lula estuviera libre hasta que el caso se determinara en tribunales superiores.

 

  • En medio de la tensión, a horas de que la corte brasileña se definiera, y aún sabiéndose que iba a ser una votación reñida, el jefe del Ejército, Eduardo Villas Bôas aseguró por Twitter que su fuerza “juzga compartir las ansias de todos los ciudadanos de bien de repudio a la impunidad y respeto a la Constitución, la paz social y la democracia, así como se mantiene atento a sus misiones institucionales”.

 

  • El 4 de abril la corte brasileña, rechazó el pedido de habeas corpus 6 a 5. Lo que finalmente implica que Lula debería ser detenido y empezar a cumplir su condena mientras intenta demostrar su inocencia en instancias superiores. Un hecho de altísimo impacto, debido a lo frágil de las acusaciones en contra del exmandatario, y a que es el quien lidera las encuestas.

Las instituciones de Brasil sufrieron un duro golpe del que les costara recuperarse, y marcan un oscuro precedente en la región entera, en la cual el asedio judicial por supuestas causas de corrupción que no pueden ser probadas, son suficientes para detener a políticos de la envergadura de Lula.

Mientras tanto, por ejemplo en Argentina, el ministro de deuda y finanzas Caputo, con cuentas offshore de cifras millonarias, logró escaparse entre risas de la interpelación que recibía en el congreso con un mensaje escrito en un trozo de papel.

 

Otro dato:

El diario argentino La Nación también reproduce gran parte de esta información. Incluso sugiere que el “triplex” de Lula tendría solo 82 metros cuadrados.