HUMO EN LOS MUSEOS

El Ministerio de Cultura de la nación, bajo la conducción macrista de Pablo Avelluto emitió ayer 20 de abril la resolución número 268, mediante la cual se derogó la resolución 348 de 2009. La misma establecía la gratuidad de los museos para menores de 12 años y jubilados de manera permanente, y de por lo menos un día semanal para el público en general.

La noticia fue presentada por medios afines al gobierno como que de ahora en adelante, “los museos serán gratis para todos”, situación que ya se daba casi de hecho. Cualquiera que haya podido visitar alguna de las principales salas nacionales, como el Museo de Bellas Artes, el Palais de Glace, o el CCK, sabe que ya hace muchos años que estos cuentan con entrada libre y gratuita para todo público de forma permanentemente, y que además ello no fue un impedimento para brindar un servicio de calidad, ni para garantizar el mantenimiento de los espacios o para adquirir nuevas obras.

Folleto de 2016 donde consta que la entrada ya era libre y gratuita.

En algunos casos, tal como el diario La Nación escribe en su versión en papel del día de hoy, existía la venta de bonos contribución, o de entradas cuyo valor era simbólico, entre $5 y $20. Es por ello que cuanto menos, llama la atención la forma de presentar la noticia del matutino mitrista, ya que lejos de ser una gran victoria a poner en tapa, es un llamado de atención para comunidad cultural. Con la nueva resolución no solo se deroga la explícita gratuidad de museos para los ya mencionados, sino que remarca (y cuesta imaginar que sin ningún sentido) que cuentan con el derecho de usar las facultades de la ley 17321 del año 1967, que autoriza un régimen de tarifas para museos nacionales.

Por lo tanto, los cambios estarían eximiendo del pago de un valor simbólico que se aplicaba en solo algunas dependencias, a solo a algunas personas, y en solo algunos días, y a la vez se aclara que pueden empezar a cobrar en cualquier momento si el ministerio lo aprueba, aunque no dan explicaciones sobre en qué situaciones se darían tales aprobaciones, ni cuáles serían los montos a percibir.