El gobierno gasta más en intereses de Lebacs que en subsidios de luz y gas

Al gobierno macrista le encanta hablar de la austeridad con la que deberíamos vivir los argentinos. Sus comunicadores se han encargado de difundir la idea de que los males que nos azotan se deben a que recibimos bienes y servicios a un precio menor al del mercado, o a que no apagamos la calefacción de noche en invierno. Muchos les creen, pero los datos dicen otra cosa.

Esta semana y sobre los tarifazos, el ministro del interior Rogelio Frigerio intentó filosofar y dijo “La verdad duele, pero nos va a sacar adelante”.

La verdad es que:

En el año 2017 el gobierno pagó más de 180.000 millones de pesos en intereses de LEBACS, un instrumento financiero que el gobierno magnificó supuestamente para frenar la inflación, pero que, a pesar de su altísimo costo, no ha obtenido resultados, y muchos analistas afines al gobierno ya han considerado a esa deuda como “bola de nieve” difícil de desarmar y muy perjudicial para la economía. De todas maneras, las lebacs, son solo uno de los instrumentos de deuda, y es local, el mayor endeudamiento que está llevando adelante el gobierno, y el más dañino, es en dólares y externo.

Mientras tanto, el presupuesto 2018 prevé gastos por 125.000 millones de pesos para subsidios a la energía y el gas en todo el país. Menos que las lebacs. O sea, la verdad y aunque le duela al gobierno, es que el festival de deuda nos cuesta más que mantener la energía a precios argentinos.

Solo en el primer trimestre de 2018 el déficit financiero del estado (el resultado por intereses de deudas) fue de 91.000 millones de pesos, y es el 75% del déficit total (gastos – recaudación + déficit financiero) que en el primer trimestre fue de 122.500 millones de pesos.

El problema no somos nosotros, ni los servicios que recibimos, el problema es que hay sectores a los que les conviene que miremos para otro lado, y de esa manera financiemos con los tarifazos el déficit financiero.

 

Dato de color:

Durante el año 2017, el programa Futbol Para Todos costó 1.830 millones de pesos. A todos ese número nos parece enorme, y luego de años de debate y horas destinadas a esto, nos convencieron de que era uno de los grandes problemas de los argentinos.

Solo con lo que pagamos en intereses de Lebacs, solo en 2017, podríamos haber pagado 100 años de FPT por adelantado.

Ya es hora de que los periodistas que comparaban FPT con sabanas para hospitales empiecen a comparar cuantos hospitales enteros por día se podrían hacer con la plata del déficit financiero.

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Fuentes